En el ámbito de la psicología se han desarrollado diversas técnicas para medir las actitudes, destacando las propuestas por L. L. Thurstone en 1928 y Remsis Likert en 1932.
La técnica de THURSTONE (Thurstone, 1928, 1931) se suele clasificar entre las escalas experimentales, porque los items que se pasan a los sujetos no son fruto de la subjetividad de los investigadores, sino de un proceso experimental previo donde se evalúan objetivamente. Es una técnica elaborada dentro del marco de la "ley del juicio categórico" propuesta por Thurstone que sirve para medir cualquier clase de actitud. Esta ley postula que el continuo psicológico puede dividirse en categorías y el sujeto puede asignar directamente valores escalares a los items.
LIKERT (Likert, 1932), por su parte, plantea un proceso de elaboración más breve y sencillo que Thurstone y -según el autor- igualmente fiable. Su técnica acepta expresamente que las actitudes pueden medirse a través de manifestaciones verbales y asume la posibilidad de estudiar dimensiones de actitud a partir de un conjunto de enunciados que operen como reactivos para los sujetos. Éstos pueden situarse en la variable de actitud desde el polo más favorable al más desfavorable, de tal manera que la variación de las respuestas será debida a diferencias individuales de los sujetos.
Una breve comparación de ambas técnicas nos indica que:
1.- Respecto al método de escalamiento, Thurstone escala fundamentalmente estímulos psicológicos y sobre esta escala sitúa después a los sujetos, mientras que Likert tiene como finalidad principal el escalamiento de sujetos.
2.- Desde el punto de vista de la medición la técnica Likert asume un nivel de medida ordinal. La técnica Thurstone se considera una escala de intervalo, aunque este aspecto es muy cuestionado.
3.- Respecto a los pasos seguidos para la construcción de los dos tipos de escalas:
- Ambas tienen como primer paso definir claramente la dimensión de actitud que se quiere medir e identificar las conductas que reflejen dicha actitud.
- En las escalas Thurstone se pide a los sujetos que emitan sus respuestas con dos alternativas Si/No; mientras que, en Likert se presentan distintas alternativas desde la más favorable a la más desfavorable. Los modelos más habituales varían entre dos y seis respuestas, siendo el número más común el de cinco sugerido por el propio Likert.
- Likert hace la selección de items definitivos después de pasar la escala a una muestra representativa de sujetos, Thurstone se basa en los valores asignados por los jueces.
- Las escalas Likert son sumativas y su objeto es el de especificar la valencia (positiva-negativa) de actitud. Las de Thurstone, por su parte, pretenden el establecimiento de un continuo subyacente de la dimensión de la actitud mediante el cálculo de la media de los valores escalares de los items a los que el sujeto responde afirmativamente.
Se han señalado (Barbero, 1993; López Pérez, 1989; Morales, 1988) ventajas e inconvenientes en ambas técnicas:
En relación con las escalas Thurstone se suelen resaltar como ventaja su carácter objetivo, porque el valor de los items está basado en la prueba de jueces, mientras que como objeciones más relevantes se señalan un proceso de elaboración largo y complejo y la posible subjetividad de los jueces. Se considera asimismo que es una escala ordinal más que de intervalo. Además, la unidimensionalidad postulada no es tal porque se introducen otras dimensiones distintas a las que se quiere medir y la estabilidad de los valores escalares puede verse afectada por el número de estímulos y jueces utilizados. Sin embargo, Ponsoda, García y Olea (1989) no obtienen evidencia alguna de mayor estabilidad cuando se emplean más de 30 jueces.
Por lo que se refiere a Likert, se señalan como ventajas que sus escalas son más sencillas de contestar, requieren menor trabajo y se realizan de modo más rápido, además de necesitar menor número de items para su confección. Parece confirmada la mayor fiabilidad del método Likert, incluso con menor número de enunciados. Como desventajas, se le achaca que no permiten desterminar en cuánto es más favorable un sujeto que otro respecto a la variable medida. Tampoco es posible establecer en aplicaciones posteriores cuál es la cantidad de cambio experimentado en los sujetos. Por último la puntuación de un sujeto suele tener un significado algo confuso y presenta mayores dudas que la de Thurstone en cuanto a si mide una sola dimensión de actitud.
A partir de las anteriores consideraciones, nos planteamos el objetivo de intentar comprobar empíricamente las supuestas ventajas teóricas del método Likert. En la revisión de la literatura sobre el tema, encontramos que algunos autores han tratado de reconciliar los dos acercamientos. Así, Andrich (1989, 1996) plantea un "modelo de desdoblamiento" para respuestas directas y lo generaliza después para proporcionar un modelo para respuestas politómicas del estilo Likert. Sin embargo, en cuanto a comparar directamente las dos técnicas, no encontramos ninguna referencia bibliográfica en el período 1991-1997; si bien, son muchos más los trabajos donde se utilizan escalas Likert. Ante tal carencia, nuestro trabajo consistirá en construir la misma escala con ambas técnicas y someterla después a los análisis estadísticos oportunos para determinar empíricamente la supuesta superioridad del método Likert sobre el método Thurstone.